Me estremece el intranquilo
sonido del silencio.
Me ensordece el quejido
del paramento.
Detesto el lloriqueo que emite el aire
en tu ausencia.
Las mañanas del reloj... son eternas...
y la rutina... me desespera.
Abrir el ojo izquierdo
y verte con el derecho;
aun cerrado.
Saber que no estas ahí
al palpar tu fantasma con mi brazo.
Mirarme en el espejo
y sentirme derrotado...
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